Marc Miquel, CEO de Oxaquim, explica que la empresa exporta el 95 por ciento de la producción a 85 países, de cinco continentes, y es un actor imprescindible en la transición hacia una economía y un mundo más limpio, verde y sostenible

¿Cómo prevén 2024 a nivel empresarial?

Nuestras previsiones para 2024, según los datos que manejamos, son de cautela. Mucha cautela, ya que empezaremos el año con dos grandes conflictos bélicos en plena ebullición que condicionan el día a día de nuestra economía y que, lejos de remitir, no se vislumbra una pronta solución en el horizonte.

¿Cómo van a cerrar 2023?

Pues lo vamos a cerrar mejor de lo que cabía esperar a principios de año, cuando debíamos lidiar con una inflación galopante que amenazaba con hacer trizas todas nuestras previsiones.

¿Cuáles son sus cifras de negocio?

25 millones de euros.

¿Y de empleo?

49 colaboradores empleados.

Prácticamente todo su mercado se encuentra fuera de España, ¿cómo les han afectado las guerras y los movimientos geopolíticos?

Como le apuntaba antes, la inestabilidad internacional, propiciada sobre todo por las guerras, tiene una incidencia directa en la cuenta de resultados de todas las empresas. En nuestro caso la fuerte internacionalización de la actividad y  la amplia diversificación de mercados y sectores nos permite capear el temporal.

¿Cuál es el porcentaje de exportación? ¿ha aumentado o disminuido?

Actualmente exportamos un 95 por ciento de todo lo que producimos a 85 países, un porcentaje que se ha mantenido este año.

Además, hemos cerrado un acuerdo con Lynas Rare Earths, un gigante de matriz australiana, el productor más importante del mundo fuera de China, en lo que se refiere a la extracción y purificación de tierras raras en sus plantas de Malasia, con lo que prevemos duplicar nuestras ventas en Oceanía.

¿Los precios ya se han estabilizado o siguen subiendo?

Seguimos manteniendo unos niveles de inflación que, si bien siguen lastrando el crecimiento empresarial, parecen haber abandonado el rally alcista que se vivía hace un año. Ahora bien, nuestras previsiones apuntan que nuevas variables pueden distorsionar esta tendencia como son la fuerte sequía que padecemos, ligada a los efectos del cambio climático.

¿Cuáles son los usos del ácido oxálico? ¿Hay algún sector en el que estén aumentando?

Oxaquim es el primer productor europeo de ácido oxálico y el segundo a escala mundial. En total abastecemos a 16 sectores productivos como el de la alimentación, textil, fertilizantes, tratamiento del mármol… si bien el fuerte crecimiento en la demanda tiene que ver con que es un componente imprescindible para purificar las denominadas tierras raras, unos minerales estratégicos que se usan en las baterías y motores de los coches eléctricos, molinos eólicos, dispositivos electrónicos y digitales… lo que nos convierte en un actor imprescindible en la transición hacia una economía y un mundo más limpio, verde y sostenible.

Además, la compañía trabaja bajo unos exigentes estándares de calidad que nos diferencian claramente de la competencia, gracias a un esfuerzo de mejora continua e inversiones en I+D+i y tecnología, que superan los 75 millones de euros y nos han convertido en el fabricante de ácido oxálico más limpio y eficiente del mundo.

Anunciaron la ampliación de la planta de Alcañiz, ¿cómo se encuentra este proyecto?

Nuestro proyecto de expansión en Alcañiz y en Andorra (Teruel), valorado en su conjunto en 370 millones de euros, sigue plenamente vigente y con muchas ganas de ponerlo en marcha cuanto antes.

En el caso de la ampliación de la fábrica de Alcañiz, estamos pendientes de disponer de la ampliación de la licencia ambiental.

En lo que se refiere a las inversiones en Andorra, Teruel, se está a la espera de obtener los incentivos regionales por ser Empresa Estratégica de Aragón.

¿Cuántos empleados contratarán?

Como anunciamos en su día, contaremos con hasta 390 nuevos colaboradores empleados, cuando la totalidad del proyecto se haya ejecutado.

¿Tienen problemas para encontrar determinados perfiles?

Encontrar profesionales cualificados para desarrollar una actividad específica como la que se lleva a cabo en nuestra planta de producción en Alcañiz no es fácil, justamente por la especialización de nuestra industria. Somos conscientes de ello y ya hemos elaborado un plan de actuación y formación que se desarrollará de acuerdo al timing de la inversión.

En la puesta en marcha de estos proyectos, ¿han encontrado apoyo de las administraciones públicas?

Sin el decidido apoyo de las administraciones públicas proyectos como el que en su día anunciamos serían muy difíciles de ejecutar, por la complejidad de los mismos. En cualquier caso debo decirle que, des del primer momento tuvimos y seguimos teniendo el apoyo de la administración, lo que nos confirma que estamos en el camino correcto y que nuestra decisión de invertir donde hemos anunciado que lo haremos es acertada.

¿Cómo valora el Bajo Aragón Histórico como zona para crecer empresarialmente? ¿Cuáles son sus debilidades y fortalezas?

Para nosotros es evidente que priman más las fortalezas que las debilidades. Somos una empresa de origen catalán que en su día, en 1991, decidió levantar aquí su planta de producción y es aquí donde queremos seguir creciendo y donde vamos a seguir creciendo, no contemplamos hacerlo en ningún otro lugar.

Ahora bien, puestos a pedir, quizá desearíamos contar con mejores conexiones viarias. La inversión en infraestructuras es siempre un activo determinante para impulsar el crecimiento de una región.

¿Qué compromisos tiene Oxaquim con Alcañiz más allá del mantenimiento del empleo?

Nuestro compromiso es crecer, seguir creciendo para atender una demanda que, pese a las incertidumbres de las que hablábamos antes, irá al alza por el compromiso con la descarbonización, la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático de las economías mundiales.

En este sentido, Oxaquim ha invertido 1,5 millones de euros en la remodelación del techo de las distintas naves de que consta la fábrica de Alcañiz y la posterior instalación de placas solares, para así abastecernos con energía verde y limpia. Y, de esta manera, reducir nuestra ya baja huella de carbono.

(Esta entrevista se ha publicado en el periódico La Comarca).